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5 tendencias para los productos de consumo

Por Clara López, miembro del equipo de Baud.

Los productos de consumo cuentan con casuísticas complejas y targets diversos y se mueven en un entorno de cambio y complejidad creciente, acelerado por la crisis del covid. Sin embargo, existe una realidad común: si conecta con el consumidor final, funciona.

Esta afirmación que parece sencilla, esconde una elevada complejidad detrás que debe resolverse atendiendo a las particularidades de cada caso. Si bien es cierto que al mismo tiempo existen tendencias que por lo general son de interés para todo el sector de los productos de consumo.

Macrotendencias 

Las macrotendencias son relevantes no solo para el sector del consumo, sino para todos los sectores. Las antiguas conocidas son la digitalización, la sostenibilidad y el impulso a la diversidad. 

Las que han adquirido nueva relevancia en los últimos meses tienen que ver con la incorporación acelerada y real de las anteriores y además con la salud y la seguridad, la resiliencia en una era caótica y, por último, el entretenimiento y el humor. En un ambiente de desolación y crispación, desde una sensibilidad exquisita, el entretenimiento y el humor abren la ventana a las emociones positivas que todos necesitamos para seguir adelante.

Tendencias de consumo

Podemos destacar cinco tendencias más particulares para el heterogéneo sector de los bienes de consumo.

1. El consumidor digital

El mundo continúa su apertura a las nuevas tecnologías y los nuevos canales de venta. Esto lleva a un escenario de competencia global que incrementa la complejidad en ámbitos como los costes o la diferenciación, pero también lleva a una demanda multiplicada. Un consumidor digital global al que aportar un valor único que consiga conectarnos con él y mantener esa conexión a lo largo del tiempo. El reto para las grandes compañías será no fallar y gestionar el fallo. Para las medianas, una buena estrategia de partnerships privados y públicos, como marcas territorio o Consejos Reguladores, y la precisa segmentación y seguimiento de sus campañas. El reto para ambas, convertir la compra online en una experiencia completa.

2. Durabilidad programada

El consumo acelera su movimiento desde la posesión hacia la experiencia. En ambos casos, se incrementa la exigencia por bienes auténticos y de alta calidad, nuevos, pero también de segunda mano, en línea con la conciencia medioambiental y el consumo consciente de las nuevas generaciones.

3. Funcionalidad humana

También llamada ‘nuevo pragmatismo’, los consumidores buscan que los bienes que adquieren les resulten útiles, sin echar de menos ninguna funcionalidad, pero tampoco de más. Satisfactorios, ni más, ni menos. Al mismo tiempo, es importante entender dicha satisfacción desde un prisma muy humano, relativo a las necesidades funcionales, pero también a las emocionales. 

4. Moneda alternativa

Las monedas alternativas, esto es, la evolución principalmente digital de la tarjeta de fidelización tradicional, se están presentando como una opción para las marcas o para las alianzas entre ellas, aliviando el estrés financiero de marcas y consumidores, e impulsando su relación de fidelidad.

5. Nuevas influencias

Con el fin de comprender y potenciar la identidad personal en una sociedad híper fragmentada, las nuevas generaciones buscan nuevas referencias y las encuentran en las redes sociales y en sus iguales desconocidos. Influencers cotidianos que aportan contenido de valor 24/7 por caminos tan distintos como lo retro o el K World.

Estamos dibujando juntos el futuro hoy, y las compañías tendrán que tomar las decisiones que les permitan avanzar hacia él desde su unicidad y visión. Apostando por algunas de estas tendencias o por otras distintas, pero siempre avanzando.

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Fuentes: EFE 2020, La Vanguardia 2020, El economista 2020, Fast Company 2020, Mintel 2020, Trendhunter 2018 y 2020, Los 40 2018, McKinsey 2018 y 2020, Deloitte 2020, expertise Baud 2020.

Imagen de Clay Banks.